Hay momentos que esperamos con ansias y es cuando queremos que el tiempo pase rápido y es allí cuando mas despacio se pasa, las cosas son así no importa porque pero es lo que pasa.
Aunque al principio no estaba seguro de hacerlo, poco a poco me entro la curiosidad y el deseo por experimentar algo nuevo, quería disimularlo, quería aparentar que estaba tranquilo, creo que hacia todo lo contrario...
-bueno quizá tengan razón y me deba dar una oportunidad, que puede salir mal
-- Que onda amigo! Ya listo para conocerla? Yo te voy a dar un pequeño consejo, solo relajate y deja que fluya la conversación
* No hay q porque estar nervioso -dijo la novia de mi amigo- mi hermana es buena onda y no creo que vayas a pasar un mal rato, aparte recuerda que tu le gustas...
-Gracias por animarme -les respondi con un poco de sarcasmo, no me sentía seguro, pero estaba dispuesto a intentarlo
Se suponía que todo ya estaba planeado, mi amigo y su novia se habían encargado (o eso me hicieron creer). Paso el tiempo y sono la campana que anunciaba la salida, en otros días era un sonido de satisfacción porque era hora de salir, pero en ese momento mas sonaba a las trompetas del juicio final
-- Listo?
- No, mejor vámonos, tengo que llegar temprano a casa
-- es la excusa mas tonta que has dicho, vamos, vas a ver que todo saldrá bien
* hola chicos, vamos que ya nos están esperando allá afuera
- no, ya lo pensé bien y no iré -les dije con una voz temblorosa-
* No seas así, mi hermana esta ilusionada y no me va a perdonar si no llegas, porque yo le prometí que te iba a llevar
-pero...
* no seas malo, hazlo por mi, por esta tu amiga
Desde que recuerdo, he tenido esa debilidad de acceder a las peticiones de los demás (no siempre, pero si muchas veces), me han dicho que eso es malo, porque a veces hacemos las cosas no porque nosotros deseamos, sino solo por complacer a las personas sin pensar en nosotros mismos
- Esta bien, ya que...
-- así se habla, vamos
* gracias, tan lindo